y que mala suerte, a veces puede resultar ser seriamente prepotente,
por pretender hacer de mi mente lo que el corazón sin vida ni siquiera siente
y ahora ya no me vale lo de "chico mantente fuerte"
y ahora ya no sirve adaptarme, como lo de sonreír por fingir que todo lo resiste, como mentir cuando se siente triste o no reír al irte y dar la espalda a todo lo que en tu camino ya perdiste
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